El veto del presidente norteamericano, Donald Trump, a  Huawei,  en un episodio más de su guerra comercial con China, ha traído consigo la ruptura de empresas como Google con la compañía asiática, con el consiguiente temor de los consumidores de todo el mundo a la posibilidad de  dejar de utilizar la gran cantidad de servicios que ofrece  Google en sus teléfonos móviles.

 Los usuarios españoles de Huawei (hay que recordar que 1 de cada 3 móviles que se vendían en nuestro país antes del veto pertenecían a esta marca)  podrán seguir utilizando el popular sistema operativo Android (Propiedad de Google),  la tienda Play Store o aplicaciones tan populares como  Google Maps.  El problema puede llegar cuando pasado un cierto tiempo  los usuarios no puedan actualizar estas aplicaciones al no ser compatibles con Android,  que en cierto plazo de tiempo podría quedar obsoleto. Recordar que tener aplicaciones sin actualizar, aparte de la contrariedad que representa que no funcionen las app  de manera óptima,  puede representar un grave problema de seguridad para el propietario de un teléfono móvil, ya que a través de aplicaciones no actualizadas es más sencillo que se “cuele” software malicioso en nuestro móvil.

 El problema importante para Huawei llegará  a partir de Agosto, fecha en la que ya no podrá vender terminales con el sistema operativo de Google. La compañía trabaja  para tener a punto un nuevo sistema operativo, que según apuntan ya tenían preparado, aunque la aceptación del  nuevo sistema operativo por parte de los nuevos clientes es una gran incógnita, se hace muy difícil creer que Huawei  pueda crear en tan poco tiempo un sistema operativo que pueda competir con Android con todas las garantías y obtenga  el beneplácito de los usuarios acostumbrados a otro diseño.

 Sobre la posibilidad de que los clientes puedan reclamar a la compañía china si se quedan con aplicaciones sin actualizar, algunos expertos defienden que dado que cuando se vende un móvil, se vende tanto el terminal físico como su sistema operativo, habría un resquicio para la reclamación y poder recibir una indemnización, aunque es una incógnita el futuro que podrían tener miles de reclamaciones. Otra incógnita no menos importante es saber si inversiones previstas por Huawei en nuestro país, como por ejemplo la de implantar la novedosa tecnología 5G en Vila-Real, van a seguir adelante con total normalidad. Esta revolución digital que representa la tecnología 5G repercutiría  en  todos los vecinos de la localidad castellonense, en innumerables ventajas,  como consumir menos energía o una televisión de ultra alta definición, entre otras muchas posibles aplicaciones. La llegada e implantación  de la tecnología 5G en la que la compañía asiática es experta, puede representar un cambio equiparable  al que supuso la revolución industrial en el siglo XIX.

 

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