Según ha dictaminado un juzgado gallego, los mensajes enviados a través de esta aplicación,  que tiene más de mil millones de usuarios activos diarios, equivalen a todos los efectos  a un contrato verbal.

 Los acuerdos a los que llegue cualquier usuario a través de esta aplicación de mensajería instantánea,  tienen plena validez legal, según una sentencia dictada por un tribunal de Vigo, que ha servido para expulsar a una inquilina morosa de un piso. Los mensajes enviados a través de WhatsApp se equiparan a un contrato verbal con todas sus consecuencias y tienen plena cobertura legal.

 Inquilina y arrendador acordaron todos los términos del alquiler del piso a través de esta aplicación, llegando a enviarse a través de mensajes número de cuenta, condiciones del alquiler  o incluso fotocopias del DNI y otros documentos.  Transcurrido un tiempo la inquilina dejó de pagar y la dueña del piso denunció, dando el juzgado por valido todo lo acordado a través de la aplicación, otorgándole  categoría de contrato verbal de arrendamiento a los mensajes enviados y los acuerdos establecidos.

 En la actualidad como regla general,  los mensajes de WhatsApp pueden ser utilizados como prueba admitiendo la mayoría de juzgados un “pantallazo” de los mismos, pero algunos juzgados exigen “medios instrumentales adicionales” como la entrega del propio móvil o que un notario valide los mensajes, ante la posibilidad de que dichos mensajes puedan ser manipulados por un usuario, como ya  ha sucedido en alguna ocasión ante denuncias por mensajes publicados en Twitter.

Queda claro que ante la irrupción de las nuevas tecnologías y aplicaciones de mensajería, los usuarios deberemos concienciarnos de que las acciones que realicemos,  y las afirmaciones que hagamos   a través de estas nuevas tecnologías, tienen sus consecuencias legales y no son un “mundo aparte” al margen de la realidad cotidiana de nuestras vidas.

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